martes, 10 de abril de 2012

El no-tan-misterioso caso de Justin Bieber

¿Quién es Justin Bieber? Todo el mundo ha oído hablar de él más de una vez, pero... ¿sabemos quién es realmente? ¿Es un cantante? ¿Una niña? ¿Un pájaro? ¿Un avión? ¡No, es superman! Esta noche, lo averiguaremos en Cuarto milenio No need to say goodbye.
En mi opinión, sólo es un chico que ha tenido suerte. Era lo que disney y alguna discográfica andaban buscando: un chico que "más o menos" supiera cantar y tocar algún instrumento, fuera "más o menos" "guapo", y que tuviera sobre 15 años.
Reuniendo todos estos requisitos, el éxito está asegurado. Solo falta crear la imagen de JB (y no la bebida alcohólica, mal pensados!), ponerle melena rubia, arreglarle un poco la voz con autotune, y las niñas de 12 a 16 años (aunque a algunas les llega la tontería hasta más de los 18) se morirán por él.
A mí... casi me da un poco de pena -aunque cuando pienso en todos los millones que debe tener se me quita - porque lo han convertido en una marca comercial. Ya no es una persona, es sólo un producto, como cocacola. Todo lo que toca se convierte por arte de magia... ¡en un producto nuevo! Que si una mochila con su cara, un estuche, una camiseta, un gorro, una colcha para la cama... y un infinito etcétera.



Por otro lado, tengo que admitir que no soporto a las fans, que tienen su propio nombre ya, "beliebers", y no comprenden que al resto de la humanidad no nos guste Justin Bieber. Y como no lo comprenden, nos quieren obligar a que nos guste, e intentan imponernos su justino-obsesión (por ejemplo, si tenéis una cuenta en twitter, estaréis hartos de ver día tras día algún trending topic que tiene que ver con JB, del tipo "Beliebers love JB", "JB es nuestro novio" y demás chorradas, que pondrán a prueba vuestra paciencia).
Y lo peor es que no atienden a razones, ven imposible que pueda existir alguien que no le guste su música y, si es así, es porque le tienen envidia, tal cual. Por todo esto y otras razones más, la mayoría de sus fans son insoportables, peeero hay otras cuantas que son gente normal, más madura e inteligente y no son así, todo hay que decirlo.
Por supuesto, y ya que hay fans, también hay "haters", vamos, gente que odia a muerte a Justin Bieber. Este odio exagerado tampoco lo veo muy normal. Vale que no te guste su música, que te caiga mal, y que te parezca un niño mimado, pero de ahí a sentir ganas reales de matarlo, tirarle una botella en un concierto, y decir que toda la gente que escuche a JB es subnormal... eso tampoco está bien.
En resumen, que está bien que te guste o que le odies, pero todo dentro de unos límites. Y si se ha vuelto tan famoso, es porque esos límites se han sobrepasado demasiado.

¿Mi opinión personal? No me gusta su música, desde aquel "Baby baby baby ohhh baby baby baby noooo" le tengo un poco de tirria al chaval, porque es una canción mala con ganas y no entiendo cómo pudo triunfar con eso, habiendo gente con muchísimo más talento y que muere en el anonimato. Aunque, todo hay que decirlo, tolero una de sus canciones, la de "Never say never". A parte de esas dos, he oído alguna vez otras, y no me han quedado ganas de conocer nuevas xD
Además, tampoco me cae bien. He leído/visto alguna entrevista que le han hecho,  y me parece un mimado, un inmaduro y un creído de mucho cuidado. Una de sus perlas fue algo así como: "Es que ya antes de que fuera famoso, las chicas por la calle se daban la vuelta para mirarme". ¿¡Se puede ser más creído?!

¿Y vosotros? ¿Qué opináis de este chico? ¡Contadme!


PD: esta entrada pertenece a una especie de "mini-reto" que nos hemos propuesto un Nico (hola!) y yo, donde decimos un tema y tenemos que escribir un texto de unas 20 líneas o más sobre ello. Su blog, (que en realidad es más de chistes, imágenes graciosas, pero ha hecho esta excepción jaja) es este: Chistes-buenos :D

lunes, 2 de abril de 2012

American Horror Story

Vengo a presentaros la nueva serie a la que me acabo de enganchar:

American Horror Story


American Horror Story es una serie de terror que trata de una familia americana, formada por los padres, Ben y Vivien, y su hija adolescente Violet, que deciden mudarse a una mansión antigua para comenzar una nueva vida, donde ocurrirán una serie de hechos siniestros. Como probablemente ya os habéis imaginado, algo raro ocurre con la casa. De hecho, en la ciudad la llaman "la casa de los crímenes", y no sin razón, ya que en el pasado murieron allí varias personas y la casa oculta un pasado oscuro.
La serie es una paranoia total, no paran de ocurrir cosas sorprendentes, hay giros en la trama que no te esperas para nada y los personajes dan bastante mal rollo. El chico, Tate, es un paciente de Ben (que es psiquiatra), la vecina Constance sabe mucho sobre la casa y parece que está un poco loca, la hija de Constante tiene síndrome de Dawn y tiene una cierta obsesión con decirle a la gente que va a morir, Larry es un hombre que tiene la mitad de la cara quemada... y luego está además la criada, Moira, que según el personaje que la vea es una vieja de 70 años o una jovencita de 20. 

Si te gusta el género de terror y suspense, con toques siniestros y perturbadores (o al menos lo toleras) y soportas algunas escenas con un poquiiito de sangre, esta serie te encantará. 
No apto para la gente que luego tiene pesadillas fácilmente jaja
A mí en particular me tiene totalmente enganchada. Es muy original y no había visto ninguna de este estilo. Totalmente recomendable. Mi nota:
9/10

Y os dejo con la promo de la serie, a ver qué os parece :)


Elogios

Esta entrada va dirigida, principalmente, a los chicos, si es que llegan de casualidad a este blog y deciden leerlo (que lo dudo):

A todas las chicas nos gustan los piropos. No os engañéis. Aunque algunas se hagan las ofendidas, o simplemente los ignoren, en realidad les gusta y por dentro están sonriendo. ¿Por qué actuán así la mayoría, entonces? Es una gran pregunta. Es como si quisieran mantener su dignidad intacta, o algo parecido, yo tampoco lo entiendo muy bien. Eso sí, también hay que diferenciar entre un piropo basto y uno bonito... Porque, hablando en serio... ¿a quién no le gusta unas palabras amables? Además, te alegran el día, te suben la autoestima, y lo mejor de todo: no cuestan nada...¡son gratis!

Por ejemplo, el sábado, lo que hizo que la noche fuera un poco menos mierda para mí (porque fue aburridísimo, no nos dejaron entrar a todos en la discoteca porque pedían DNI, estaba todo lleno de gente de 35 para arriba...hasta 50, y nos acabamos yendo a casa con la sensación de una total pérdida de tiempo) fue que en un momento dado, en la calle, uno se me acercó y me dijo: "Ahora ya sí que creo en el amor a primera vista".
Fue como...wow! jaja. No es que eso mejorara exponencialmente la noche, porque al rato ya nos fuimos a casa, pero al menos estuve de mejor humor después, eso seguro xD

¿Qué quiero decir con todo esto? Que no hay que subestimar el poder de un piropo, porque puede causar un gran efecto (o ninguno, pero eso no lo sabes de antemano, y supongo que vale la pena probar). Y además, aunque parezca que la chica ha pasado de ti completamente, posiblemente no es así y le ha gustado el piropo, y te has ganado algún punto. OJO, he dicho que le ha gustado el piropo, no la persona (esto va para los que insisten e insisten a pesar de que pasan de ellos: también hay que saber cuándo retirarse xD)

Y bueno, después de este pequeño texto cursi que acabo de escribir, me despido con la esperanza de que no estéis todos vomitando arcoiris 

domingo, 18 de marzo de 2012

El japonés

Hace 5 o 6 años, no recuerdo muy bien la fecha exacta, me dio por empezar a aprender japonés. No recuerdo muy bien las razones que me llevaron a ello, pero debió de ser una mezcla de aburrimiento, interés por los idiomas y ganas de superar un reto aparentemente bastante difícil.
Porque el japonés tiene fama de ser un idioma muy difícil, no vamos a engañarnos, sobretodo por tener un "abecedario" distinto (aunque sería más correcto decir que tiene 3 sistemas de escritura...2 silabarios, hiragana y katakana, y luego ya los kanji, que son los símbolos que representan palabras completas).
[También me gusta poder escribir en japonés porque... así nadie sabe lo que estás escribiendo. Puedes estar poniendo cualquier cosa, como si es tu diario, delante de los demás, y no lo van a saber descifrar!Siempre me ha gustado ser bastante críptica xD]
"Nihon", es decir, Japón, que literalmente significa "el origen del sol".

Pero podría haber escogido aprender árabe, o ruso, o chino... así  pues, ¿por qué elegí el japonés?
-En primer lugar, me parecen muy interesantes su cultura, sus costumbres... muy diferentes a las nuestras. Cada vez que veo un documental o un programa en la tele donde se van de viaje a Japón, no puedo evitar quedarme maravillada con la cantidad de cosas curiosas que enseñan del país. O la forma en que combinan tradición e innovación, ciudades con rascacielos altísimos pero también con templos cerca... Evidentemente, quiero ir allí alguna vez de vacaciones :)
-Y en segundo lugar, casi podría decir que los japoneses me parecen una civilización superior. Tienen un sentido de convivencia y respeto por los demás mil veces mayor que el nuestro. Y un gran gusto por el silencio. Un ejemplo es el tren o el metro. Aquí en España, si vas en metro/tren, hay bastante ruido: gente charlando, hablando por teléfono, música sonando... eso es una rareza en Japón. Hablar por teléfono mientras que vas en tren es de mala educación y está tan mal visto que nunca verás a nadie haciéndolo. El silencio es algo muy apreciado por los japoneses.
Otro ejemplo sería fumar en la calle. A los que somos no-fumadores no nos gusta tener que respirar el humo del tabaco de otros. Pues en muchos barrios de Tokio y en otras ciudades está prohibido fumar en la calle y los fumadores tienen que ir a unas cabinas especiales. Aunque en general, la norma es que no se debe fumar mientras que estás caminando, sino que es mejor quedarte quieto (así no vas extendiendo el humo del tabaco). Además, suele haber ceniceros al aire libre que se usan (no como en España,ejem), de forma que no tiran las colillas al suelo y las calles no se ensucian. De hecho, a mucha gente le llama la atención precisamente eso, que las calles siempre están súperlimpias: sin papeles, ni envoltorios, chicles, latas, colillas, etc.

En cuanto al idioma, los silabarios de hiragana y katakana no son difíciles de aprender, sólo te hace falta un poco de memoria y práctica para reconocer los caracteres y saberlos escribir. Cada uno tiene 48 caracteres, y cada caracter representa una sílaba, por lo que un conjunto de ellos forman una palabra.
Esta es la tabla de hiragana:

y ésta la de katakana:

Y en cuanto a los temidos kanji, que son el verdadero terror de cualquier estudiante de japonés, hay unos... 11.000!! Pero no hay que preocuparse, porque no hay que aprenderse tanto. Los kanji de "uso común" sólo son unos 2000, de los cuales 1000 se aprenden en los seis primeros años de primaria en el colegio.
Ahora me preguntaréis...¿y tu cuántos sabes? Pues bien, yo estoy más bien a nivel... preescolar. Me sé unos 100 kanjis (jaja). Eso sí, las tablas de hiragana y katakana me las sé también completas.

Y por último, para terminar con esta mini lección de japonés, os dejo con los kanjis de los números del 1 al 10, que son sencillos y, si los sabes, sabrás contar en japonés del 1 al 99:


¿Cómo se dice 16? Pues muy fácil: diez (más) seis: juu roku
¿Y cómo es 32? Pues tres-diez-dos: san juu ni 三十二

Sayonara! :)


.

martes, 13 de marzo de 2012

Cosas extrañas que me pasan (para variar)

El sábado fue la primera vez... que perdí un tren. Y de la forma más tonta/absurda/rara posible.

Es decir, ¿qué mente en su sano juicio no se extrañaría de subirse a un tren y que estuviera todo el vagón vacío? Vale, a mí también me pareció muy raro, pero pensé que si me bajaba para comprobar que era el tren correcto entonces arrancaría sin mí (porque ya era la hora) y entonces lo perdería... con lo cual, no me quise arriesgar. Además, estaba bastante segura de que no me había equivocado (error).
Total, que cuál fue mi sorpresa cuando el tren arranca y al minuto aparece...

...la chica de la limpieza con una fregona, mirándome con cara de sorpresa (la chica, no la fregona).

Resulta que me había montado en un tren que ya había terminado su recorrido, y ahora iba a una estación a 10 minutos...a repostar gasoil.

 Si es que lo que no me pase a mí... no sé donde tengo la cabeza!

Eso sí, tuve suerte porque me cambiaron el billete antiguo por otro tren que salía una hora despues y no tuve que volver a pagar xD
Y aprovecho para renovar la ley de Murphy...
Ley de Amanda: "Si puede pasar algo absurdo, le pasará a Amanda"

sábado, 10 de marzo de 2012

Concurso en el blog de Wendy

Wendy celebra con un tercer sorteo de libros su primer aniversario del blog (El blog de Wendy), así que si estáis interesados podéis participar aquí (click en la imagen!):


-La única base obligatoria del sorteo, para poder participar, es ser seguidor del blog.
-El premio son dos libros: Oblivion y Los extraordinarios secrets de April, May & June.

sábado, 3 de marzo de 2012

¿Es el amor una enfermedad?


El otro día, no sé cómo, surgió este tema. Unos afirmaban que el amor era una "enfermedad". Yo no opiné, pero me quedé pensando en ello, y hoy me dio por investigar un poco en internet para ver qué se dice sobre el tema.

El amor es química. Lo siento para los románticos, pero es cierto, al final todo se reduce a eso. Y lo que crees que ocurre en el "corazón", nada más lejos de la realidad... ocurre todo en el cerebro (Y ahora más os vale coger aire porque viene una pequeña parrafada científica-técnica xD)
Ocurren en el cuerpo una serie de reacciones químicas, que llevan a la producción en gran cantidad de algunas hormonas, como la adrenalina o la noradrenalina, que hacen que aumente la presión arterial, que el corazón lata más deprisa, pérdida del apetito… También aumenta la producción en el cerebro de feniletilamina (compuesto de la familia de las anfetaminas), que provoca a su vez que se segregue dopamina, oxiticina y norepinefrina, responsables de las sensaciones y cambios fisiológicos que experimenta la persona en cuestión. Vamos, los típicos síntomas del enamoramiento.


Curiosamente, esto de la feniletilamina está relacionado (al parecer) con que la gente deprimida o con una desilusión amorosa coma mucho chocolate. ¿Por qué? Pues porque el chocolate tiene este compuesto, que ayuda a suplir su escasez cuando el cerebro deja de producirlo; en otras palabras, comen mucho chocolate por la adicción a la feniletilamina, para compensar que ya no la están produciendo en el cerebro.

Por otro lado, según la página que estuve leyendo, toda esta bioquímica dura unos 3 años, y luego decae… para comenzar con otra fase distinta, en la que se segregan otras sustancias como las endorfinas –las “hormonas de la felicidad”-, por lo que la “pasión” disminuye a la vez que aumenta la sensación de seguridad que da lugar a un amor más sosegado.  Como dice en la misma página:

Ese estado de "imbecilidad transitoria", en palabras de Ortega y Gasset, no se puede mantener bioquímicamente por mucho tiempo.

En resumen, que el amor viene siendo como una droga que te hace adicto y cuando la dejas de sintetizar sufres porque te han quitado tu dosis diaria de feniletilamina!
Pero claro, no sería la típica "enfermedad" que se contagia por medio de algún virus, o por bacterias... sino que la contraerías por ti mismo. Eso si, ¿será contagiosa?
Ah, y no me digáis que no es casualidad…que justo en esta página que me pongo a leer, voy, y encuentro una cita de cierto autor referente al amor. ¿A que no adivináis de quién? Sí, Jardiel Poncela:

 El amor es como la salsa mayonesa, cuando se corta hay que tirarlo y empezar otro nuevo.
- Enrique Jardiel Poncela.

Una amiga mía describe todo este extraño y mágico asunto en una entrada de su blog, un post que a mí sinceramente me encantó (alerta: publicidad subliminal xD), aunque desde un punto de vista mucho más romántico, y con el que cualquiera se puede sentir identificado, estoy segura. Os dejo con una cita de su post, una comparación que me hizo mucha gracia (y lleva toda la razón):

<<…Porque quien no arriesga nunca gana, es imposible que te toque la lotería si no compras los cupones, pero arriesgarse es sinónimo de subir a lo alto de un edificio, encaramarse al alfeizar del último piso, quizás te caes, quizás te das la torta de tu vida, pero quizás permaneces allí, puedes mantener el equilibrio y conseguir salir victorioso.>>

Conclusión:
Puede que el amor sea una enfermedad, con unos síntomas bien definidos, pero... si ése es el caso, es una enfermedad que, en mi opinión, merece la pena contraer, porque es de las pocas cosas que te pueden hacer feliz en esta vida. También puede ocurrir lo contrario, que te haga muy infeliz, por supuesto, pero… “quien no arriesga no gana”, no es así? Y si no arriesgas…es como si ya hubieras perdido.
Por otro lado, un mundo en el que se considerara al amor una enfermedad, e inventaran una cura, sería un mundo escalofriante, ¿no creeis? Sería un mundo en el que sentir fuera considerado casi un delito, o por lo menos un desorden de la personalidad que hay que arreglar. Este tema precisamente es el argumento de un libro que leí el año pasado, titulado Delirium y cuya reseña (si os interesa) podéis leer aquí.

El amor se trata de… como mencioné antes…”imbecilidad transitoria”, aunque yo prefiero llamarlo “locura transitoria”, que es precisamente la etiqueta que le voy a poner a esta entrada.

.